lunes, 14 de junio de 2010

CRÍTICA: EL DIARIO SECRETO DE ADRIAN MOLE

Puntuación: ** 
Editorial Planeta & Oxford

Sipnosis: Adrian Mole tiene trece años y medio. También tiene un padre de cuarenta años que no sabe dónde está la parada del autobús, una madre indecisa entre su marido y un vecino, una abuela a la antigua usanza, un compañero que le extorsiona, un perro, una amiga que no parece derretirse por sus amor y varias revistas de chicas bajo el colchón. Con un corrosivo sentido del humor, Sue Townsend transcribe las caústicas impresiones de un adolescente en su diario secreto.”


El libro está narrado por el tal Adrian Mole, que va contándonos sus impresiones sobre lo que ocurre a su alrededor en forma de diario. Me gustan los libros en forma de diario, creo que pueden dar bastante de sí y contar una buena historia, pero aunque en la contra portada de este de este reze “corrosivo sentido del humor” no me ha terminado de convencer. El motivo porque el que leí este libro es que encontré un extracto de él y me gustó.
En ese extracto que yo leí el padre soltaba una perla como “es una buen entrenamiento para cuando se derrumbe la civilización” a mención de él y su hijo comiendo judías pintas frías de una lata y leyendo a la luz de una vela y de una linterna de llavero; la abuela se cabrea porque el dinero que le da al padre para pagar al factura lo iba a utilizar en comprar dos vacas muertas; también nos enteramos de cómo la abuela consigue comida de más gratis (extorsionando a los pobres empleados del super), los personajes va a misa por primera vez en su vida (no nos lo dicen expresamente pero lo sabemos) y lo mejor de todo es que la abuela de 76 años asustó a Barry Kent (el matón que extorsionaba a nuestro protagonista) y a su padre (un tipo con pinta de matón de discoteca) y le obligó a devolverle el dinero a Adrian. No me negareis que la abuelita es de lo mejor.
Pero aparte de unos cuantos momentos en la historia (como este que os he dicho y el cual he resumido) el resto es bastante simple, y yo no le veo el humor corrosivo por ninguna parte. Me esperaba que todo fuera más en la línea de ese pequeño trecho, que tampoco era para tirar cohetes pero es de lo mejorcito del libro. Para mi gusto, la abuela debería haber aparecido más, dado que es el personaje más interesante.
Lo que nos cuenta Mole no es gran cosa. Si, son opiniones de adolescente, pero aparte de sumamente tontas (porque no hay que ser muy listo para saber lo que pasa con los personajes, y nuestro amigo no lo capta) tampoco son nada reveladoras. Nos cuenta una vida un poco atípica (que tampoco demasiado, porque dos padres que se separan y se buscan sus ligues tampoco es innovador) de una adolescente muy típico.
El tal Adrian Mole se dedica (entre otras cosas) a escribir poemas para enviarlos a la BBC, poemas que son… muy suyos. Reconozco que pueden tener su gracia pero a mí no me la produce. Y aparte, al traducirlo del inglés habrá detalles que se perderán.
Por otro lado, la historia de los padres que se separan me ha recordado mucho a lo que ocurre en “El curioso incidente del perro a medianoche” (Mark Haddon). Por ejemplo, en este último nos encontramos a un chaval, más o menos de la misma edad que necesita de “necesidades especiales”. Y como el adolescente no es normal, es mucho más interesante conocerse e interesarse en cómo ve él la vida. La historia también trata de dos padres que se separan y la mujer se va con un vecino (igualito que el Diario Secreto de Mole) pero el libro del perro es mucho más interesante de leer. Quizá si hubiera leído a Mole antes, me hubiera parecido mejor, con algo más de chispa, pero es tras al haber leído a Haddon, y haberlo hecho hace poco.
El libro posee algunos ratos muy interesantes y graciosos, como son en general las escenas con la abuela (una señora muy a la antigua usanza, pero con mucha determinación), una excursión del colegio a un museo, no recuerdo ahora cuál, y poco más se me ocurre. También la escena en la que asusta a Barry Kent y su padre, mencionada arriba.
Los mejores personajes son la abuela, y bastante por debajo de ella otro anciano llamado Bert, cuya situación es absurda y atípica pero tampoco ofrece grandes dosis de humor.
El resto son los padres, el vecino llamado Lucas que se marcha con la madre, el amigo llamado Nigel, la chica de la que está enamorado Adrian llamada Pandora, y un par de perros.
En resumen, aprobado justo para un libro que podría haber dado más de sí.


2 comentarios:

H. P. Sierra dijo...

Ni he leído el libro ni, de hecho, oído hablar de él. Y ni la sinopsis ni la crítica -muy bien redactada, aunque se te da mejor maullar que escribir- me han animado a hacerlo. Seguiré tu blog con atención.

martinyfelix dijo...

Lo sé, lo sé. Pero debo contener mis maullidos, porque confunden a los humanos. Sois muy blandos...